La cumbre de la OTAN concluyó este miércoles en la capital turca con un saldo de importantes acuerdos de defensa por valor de más de 50.000 millones de dólares, en un encuentro que el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, calificó como “tremendamente exitoso” y en el que se respiró un “gran sentido de unidad”.

El encuentro, que reunió a los líderes de los 32 Estados miembros de la OTAN durante dos días, tuvo como protagonistas los anuncios millonarios en materia de defensa. En el Foro de la Industria de Defensa, organizado por primera vez en una cumbre de la Alianza, Rutte lanzó la Iniciativa Drone Edge, que compromete más de 40.000 millones de dólares para fortalecer las capacidades antidrones en los próximos cinco años. Además, se presentó la nueva plataforma Front Door, diseñada para facilitar el acceso de empresas privadas a los contratos de la Alianza. Entre los acuerdos más relevantes destaca el reemplazo de la flota de aviones de vigilancia AWACS, con el fabricante sueco Saab suministrando hasta diez nuevos aviones GlobalEye para un consorcio de diez países.

En el plano presupuestario, los aliados confirmaron su compromiso con el aumento del gasto en defensa, con el objetivo de alcanzar el 5 % del PIB para 2035. Actualmente, los países miembros ya dedican un 4 % de su PIB a defensa. Asimismo, se anunció un paquete de ayuda militar para Ucrania de 70.000 millones de euros para 2026, con un monto equivalente previsto para 2027.

Sin embargo, la cumbre no estuvo exenta de tensiones. Pocas horas antes de iniciarse la sesión de trabajo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra varios aliados, especialmente contra España, a quien calificó como “caso perdido”. A pesar de estas críticas, Rutte destacó que los líderes lograron mantener un clima de unidad y que los debates “acalorados” son propios de una alianza de democracias.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, anfitrión de la cumbre, también anunció la contribución de dos satélites de observación de producción nacional para apoyar las capacidades espaciales de la OTAN. La cumbre de Ankara ha sido calificada como el evento más importante en la historia de la Alianza en cuanto a la cobertura mediática internacional.