Un informe oficial del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) reveló que la desigualdad económica en la Ciudad de Buenos Aires se profundizó durante el primer trimestre de 2026 . Aunque el ingreso familiar promedio alcanzó los $2.588.582, superando en 3,8 puntos porcentuales a la inflación del 32,1%, esta mejora solo beneficia a los sectores de mayores recursos .

Los datos son contundentes: el 30% de los hogares más ricos concentra el 53,2% de la masa total de ingresos, mientras que el 30% más pobre apenas accede al 12,4% . La brecha entre los hogares del decil más alto y el más bajo es de 22 a 1 . Para pertenecer al 10% más rico, una familia necesita ingresos superiores a los $5.200.000 mensuales, con un promedio de $8.196.499 en ese segmento .

Detrás de estos números hay una realidad preocupante: tres de cada cuatro porteños ocupados son asalariados y sus salarios crecieron solo un 31%, por debajo del índice de precios . La pérdida de poder adquisitivo golpea con más fuerza a los trabajadores informales, que ganan en promedio $1.047.417 frente a los $1.677.090 de los registrados .

La desigualdad también es geográfica: el ingreso per cápita en la zona Norte ($1.795.990) duplica al de la zona Sur ($981.560) . Las mujeres perciben un 17,2% menos que los varones y trabajan 6 horas semanales menos . El 48,8% de los hogares recurrió a préstamos o tarjetas de crédito para afrontar gastos .

El informe del IDECBA confirma que el crecimiento económico no llega a todos: mientras la riqueza se concentra, los sectores populares y la clase media baja ven erosionado su bolsillo día a día.