La decisión de trasladar el feriado del 17 al 15 de junio generó un fin de semana de tres días que, según CAME, movilizó a casi un millón de personas en todo el país, con la Ciudad de Buenos Aires como uno de los principales destinos de cercanía. El inicio del Mundial de Fútbol condicionó la demanda turística.
La Ciudad de Buenos Aires vivió este 15 de junio un nuevo fin de semana largo gracias al feriado dispuesto por el Paso a la Inmortalidad del General Don Martín Miguel de Güemes. La fecha original, que se conmemora cada 17 de junio, fue trasladada al lunes 15 por decisión del Gobierno nacional con el objetivo de fomentar el turismo interno y generar un fin de semana de tres días.
Esta práctica, conocida como “feriado puente”, busca desestacionalizar el turismo y generar fines de semana extendidos a lo largo del año. En esta oportunidad, el feriado fue el menos concurrido del año en términos turísticos según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), con 993.683 personas movilizadas en todo el país.
Actividades en la Ciudad de Buenos Aires
A pesar del bajo movimiento turístico, la Ciudad de Buenos Aires ofreció diversas opciones para quienes decidieron quedarse o visitar la capital. Diversos bares y restaurantes porteños mantuvieron sus puertas abiertas con menús especiales para el fin de semana largo. El gasto promedio diario por turista se estimó en $109.013, con una caída real del 3,5% frente al año pasado.
En los Bosques de Palermo y otros espacios verdes se realizaron actividades recreativas, donde vecinos y turistas aprovecharon el buen tiempo para practicar deportes al aire libre. El inicio del Mundial de Fútbol influyó en el comportamiento de la demanda, con muchos optando por seguir los partidos en bares y espacios con pantallas gigantes.
Según el informe de CAME, en la provincia de Buenos Aires predominó el turismo regional y de cercanía, con estadías breves y un gasto diario estimado en torno a los $110.000 por persona. Esta tendencia se reflejó en la Ciudad con visitas de un día desde el conurbano y localidades vecinas.
El feriado, si bien registró un movimiento inferior al de otros fines de semana largos del año, permitió a los porteños disfrutar de un respiro en medio del otoño, con opciones para todos los gustos en la capital argentina.

